sábado, 8 de noviembre de 2008

Repensando el amor III

Cynthia agradezco mucho tu comentario. Esta entrada es hija de él. A quienes lean les ruego lo mismo, esto pretende ser diálogo y no monólogo.
El amor sujeto a los cuestiones sociales. Como todo, la influencia de la cultura en las dimensiones más importantes de la vida humana. No quiero caer en el culturalismo de muchos antropólogos, desde ya que creo en la condición humana como algo dinámico, pero peculiar dentro del universo. Me refiero a que este amor que estamos repensando es el amor en la cultura occidental, fuertemente influenciada por el cristianismo y por el capitalismo (prescindamos, por ahora, de juicios de valor).
Me declaro un monógamo. Si bien es posible en ciertas sociedades la existencia de una vivencia del amor a nivel grupal, es la exclusividad lo que hace al amor tal. La maravilla de una persona y el milagro de su existencia responden a una unión a la que bien están convocados ambos. Así, y si es verdad que el amor implica una reciprocidad misteriosa y concretísima, sólo es posible su existencia de la mano de la entrega total. Y esa entrega no admite terceros. Muchas veces la poligamia ha sido una justifiación religiosa a la explotación de la mujer.
Sin embargo, y con todo, no pretendo rotular al amor. Desde siempre nos han dicho que somos "amigos", "novios", "esposos" y hasta "amantes". Nunca entendí las etiquetas al amor. Evitémoslas. Que no hayan imposiciones sociales que nos digan cómo amar. Precisamente, ¡el amor se hace de a dos, no de a 30 millones!
Las relaciones estereotipadas suelen caer en la trampa de los celos, pero de ellos me ocuparé en otra ocasión. La fidelidad es condición necesaria de la entrega, pero no es siquiera tema recurrente para el amante, no es una idea que deba cuestionarse, puesto que es un a priori y una condición sine qua non en el amor. Si éste cae, el perdón es urgente, y no hay mayor muestra de entrega. Cynthia me decía: "¿y si pensásaramos en una relación de respeto muto y no de posesión?"
Creo que la posesión del amor es el principal riesgo para el amante: es la total malversación de la entrega, que se hace autosatisfacción.
Reconocer al otro en su libertad y en su condición de amante es el primer paso para amar en el sentido pleno de la palabra.
Amemos al otro, reconociendo el milagro humano de su existencia.

3 comentarios:

VeroniKa dijo...

hola marcos Marcos, creo que el amor es algo tan complicado..en el sentido de que cada quien lo ve diferente, lo siente diferente, lo unico que puedo opinar es que dentro de un noviazgo hay etapas y una de ellas es el enamoramiento, donde uno entrega todo sin importarle los demás,vives para la persona amada nada más.. es bonito pero cuando empiezan los celos, posesion, caes en la primera trampa, como personas reforzamos esas actitudes, nos gusta sentir que somos importantes para alguien, que hagamos cualquier cosa provocamos esos sentimientos en alguien.
bueno marcos que tengas buen dia!!
estamos en contacto!!
chaoo!!

Anónimo dijo...

Bueno, antes que nada agradesco la dedicatoria y me alegro mucho que mi comentario te haya inspirado el texto, aunque es evidente que no coincidimos; igual creo que eso es un poco la idea de esto no? las contras abren el debate y el debate abre la cabeza.
Esta vez no voy a explayarme tanto como lo hice en el comentario anterior puesto que en él deje clara mi posicion. Pero voy a rescatar una frase que me gusto: "Nunca entendí las etiquetas al amor. Evitémoslas. Que no hayan imposiciones sociales que nos digan cómo amar. "

Te mando un saludo y segui adelante con el blog que esta muy bueno

Cynthia

Anónimo dijo...

En realidad es bastante más compleja la reflexión de lo que quedará plasmado en este par de palabras. Pero tal vez repensar el amor desde el sentido concreto de la palabra. Vos hace un tiempo hiciste un trabajo desde C. Lewis donde hablas o analizabas "los cuatro amores". Me parece que a veces lo que nos pasa es que el lenguaje nos confunde. Si bien es claro el sentido del deseo creo que el amor va mucho mas alla. El eros es deseo, pathos, pero después se escapan muchas otras dimensiones, que estarían buenas pensarlas en el contexto actual en el que vivimos. Igual te tiro una punta desde Pieper que me pareció interesante para reflexionar: "El Eros, la más pura esencia del amor" p 524. ¡maravilloso es que existas! Seguí escribiendo y pensando que eso a mi por lo menos me hace bien. No dejar de pensar. Abrazo y estamos en contacto