Si debe doler, que duela. Cuán fácil es anestesiarnos, evadir, caminar por inercia y errantes, con la única certeza de que se camina en un desfile de cadáveres en vigilia, sosegados sólamente por la gloria transitoria del éxito laboral, amoroso, académico. No mis hermanos, eso es narcotizarnos y no encarnar el dolor. Si debe doler, que duela hasta más no poder, sólo así se purifica la elección que tomamos, sólo si agotamos el sufrimiento del fracaso podemos regocijarnos en la decisión que hicimos nuestra.
En otras palabras, si nos equivocamos, asumamos las consecuencias hasta límites lacerantes; sólo así perderemos de vista el mero concepto de "error" y valoraremos lo que habremos vivido, la maravilla del tiempo compartido, los espacios sacralizados, la música que nos ha invadido y nos ha hecho uno...
Sólo si esto ocurre podremos ver el significado oculto de la vida: advertiremos que fue un milagro que nos ha plenificado y que se ha apagado con la fuerza de su propia llama.
Este milagro invalida toda concepción de equivocación porque, a pesar de ser finito, a pesar de concluir, hace que, de poder elegirlo, lo haríamos en infinidad de ocasiones.
No nos arrepintamos de las opciones que nos han llevado al fracaso, arrepintámonos de no haberlas elegido siempre.
sábado, 30 de agosto de 2008
miércoles, 27 de agosto de 2008
Hic et nunc
Aquí y ahora. Siempre pensé que lo que nos constituía era la memoria, el conjunto de experiencias pasadas que, relación algebraica mediante, desembocaba en nuestro existir. Más allá de que sigo sosteniendo lo mismo, y afirmando que el futuro sólo es morada de nuestras utopías (la posibilidad de ser lo que queremos ser), creo que nuestro existir es, ante todo, aquí y ahora. Aquí y ahora es cuando se desarrolla nuestra vida, cuando la apostamos en cada decisión. Sin avalar el juego, creo que deberíamos experimentar lo que siente un jugador cuando apuesta todo lo que tiene, cuando intuye y decide, cuando piensa, planifica, pero vive.
Apostar la vida. Aquí y ahora. Sólo la vida apostada merece ser vivida, sólo la vida intensa, jugada, y, sobre todo, la vida incierta, la vida improbable, la vida desconocida merece ser vivida. No podemos negar quienes somos, no podemos negar nuestra vida. Por eso, apostémosla, arriesguémosla en la incertidumbre y tomemos las decisiones que nos paralizan.
Aquí y ahora. Donde convergen pasado, presente y futuro, donde las decisiones y la libertad se ponen en juego, y donde el premio es la vida misma, pero mucho más plena, mucho más intensa, y mucho más nuestra...
Alguien me dijo que en el teatro no hay segundas tomas. En la vida tampoco, por eso no cabe otra cosa que vivirla con la intensidad de lo incierto.
Apostar la vida. Aquí y ahora. Sólo la vida apostada merece ser vivida, sólo la vida intensa, jugada, y, sobre todo, la vida incierta, la vida improbable, la vida desconocida merece ser vivida. No podemos negar quienes somos, no podemos negar nuestra vida. Por eso, apostémosla, arriesguémosla en la incertidumbre y tomemos las decisiones que nos paralizan.
Aquí y ahora. Donde convergen pasado, presente y futuro, donde las decisiones y la libertad se ponen en juego, y donde el premio es la vida misma, pero mucho más plena, mucho más intensa, y mucho más nuestra...
Alguien me dijo que en el teatro no hay segundas tomas. En la vida tampoco, por eso no cabe otra cosa que vivirla con la intensidad de lo incierto.
domingo, 24 de agosto de 2008
¿Qué es real?
No existe nada terminado. Hace no mucho tiempo pensaba que la realidad era unívoca, qué sólo bastaba un itinerario de lectura que, vasto pero finito, saciaría mi avidez por conocer el mundo. Al acometerme a la tarea, al entregarme a la tersitud de mis libros, empecé a pensar. Pensando, pensaba que debía pensar más. Y más.
Con el pensamiento socavaba en la realidad, moría la idea de la realidad y abría la puerta a realidades paralelas, divergentes, contradictorias. No sólo me percaté del error de saber que no existe algo real como convencionalmente creemos, sumidos en la felonía de la sociedad opulenta y engañados por los hábitos de consumo, sino que la misma realidad nombrada y consagrada es una de tantas posibles...
Quienes quieran ver acá una reseña del relativismo y de la doctrina new age véanlo, pero sólo es un intento por mitigar los pensamientos absolutos y el consiguiente autoritarismo...
Con el pensamiento socavaba en la realidad, moría la idea de la realidad y abría la puerta a realidades paralelas, divergentes, contradictorias. No sólo me percaté del error de saber que no existe algo real como convencionalmente creemos, sumidos en la felonía de la sociedad opulenta y engañados por los hábitos de consumo, sino que la misma realidad nombrada y consagrada es una de tantas posibles...
Quienes quieran ver acá una reseña del relativismo y de la doctrina new age véanlo, pero sólo es un intento por mitigar los pensamientos absolutos y el consiguiente autoritarismo...
viernes, 22 de agosto de 2008
La primera vez...
Todo llega... Esto no es otra cosa que un desafío a mi constancia. La idea de publicar algo periódicamente, con cierta coherencia, es un escollo a mi habitual pereza para escribir... Los que me conocen saben que pienso y pienso... A diferencia de cuando era adolescente, no suelo escribir lo que reflexiono o lo que trascurre en derredor mío... Esperemos que pueda hacerse acá, por el bien de mi psiquis esquizoide...
Siempre hay una primera vez... ¡Adagio trilladísimo! Bueno, esta es la primera vez que escribo para que otros lean, supongo que ese es el sentido llano de todo blog.
Creo que los aburriré, pero ya estoy acostumbrado a eso. "Que fluya" he repetido y me han repetido... Esa es la idea.
Siempre hay una primera vez... ¡Adagio trilladísimo! Bueno, esta es la primera vez que escribo para que otros lean, supongo que ese es el sentido llano de todo blog.
Creo que los aburriré, pero ya estoy acostumbrado a eso. "Que fluya" he repetido y me han repetido... Esa es la idea.
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