jueves, 25 de septiembre de 2008

El conocimiento del Mundo

Uno de los mayores interrogantes que se plantearon los hombres y las mujeres en la historia es si, efectivamente, podemos llegar a la verdad. Esta cuestión fue siempre muy disputada, y muchos elaboraron teorías complejas y métodos sistemáticos para responderla.
Yo creo que no hace falta tanto para conocer el mundo. Los griegos hablaban de conocimiento abstracto y teórico (theorèin), de conocimiento práctico (pràxis), el conocimiento productor y técnico (tekné) y el conocimiento creador (póiesis).
De este último me quiero ocupar porque es el que ha sido menoscabado en la historia del pensamiento.
La creatividad está banalizada en hacer simples manualidades, cuando, en realidad, es la creación en su totalidad, es toda la potencia y las posibilidades que tenemos.
Lo creativo es simplemente la novedad que hace que el mundo que nos rodea sea apropiado, que nos hace dueños de nuestro microcosmos. La creatividad es lo nuevo que surge de lo ya existente, la creatividad somos nosotros mismos saliendo al mundo, modificándolo.
Lo novedoso es temido porque desestructura, porque es difícil de comprender, porque nos obliga a abrir la cabeza.
Seamos creativos en nuestro trabajo, en nuestras relaciones. Hagamos nuestro el mundo, hagamos uno nuevo con el que ya existe, esa es la máxima creatividad.
El conociemiento poético, el conocimiento creativo, no sólo conoce el mundo, crea nuevos, los modifica, los hace más humanos y más dignos de vivirse.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Amor y Libertad

Nuestra libertad no es simplemente estar libre de condicionamientos, de obstáculos. Si así fuera, sería algo pasivo y neutro y nada más esclavizante. La libertad es un principio activo, es un facultad para salir de nosotros y cambiar el mundo, aunque sea pequeño el cambio, definitivamente es un mundo nuevo, distinto.
También nuestra libertad se ejerce en la relación con las personas, esta libertad que nos hace comunidad, nos hace seres sociales, forma parte de nuestro ser personas y no puede ser cercenada porque dejaríamos de ser nosotros.
Y acá el amor cumple un papel fundamental. Es el amor en todas sus dimensiones lo que plenifica la libertad, puesto que hace de nuestras relaciones verdaderamente trascendentes y relevantes, fundamentales para nuestra vida.
Y sólo la libertad hace posible el amor. Si, como dije, la libertad es la posibilidad de salir al mundo al encuentro con el otro, sin esa libertad no hay posibilidad de encuentro, no hay relación, no hay vida.
Sin libertad no hay amor. Sin amor nuestra libertad es nada.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Ser o no ser (tener)

Nuestros objetivos suelen ser la posesión de ciertas cosas: un título, una casa, un celular que tenga hasta cepillo de dientes, una cuenta bancaria de, al menos, cuatro ceros... Incluso tener una familia. Tener, al parecer, es la clave de la felicidad.
Tener. Se ha dicho mucho que esta es la época del tener y no la del ser. Y es cierto. El principal problema de la sociedad en la que vivimos deriva de la producción en masa, que, a su vez, es uno de los pilares del capitalismo. La acumulación necesita producción en masa, la producción en masa necesita consumo en masa. Resultado: una sociedad consumista, rehén de la publicidad que nos genera necesitades inexistentes y del desplazamiento del sentido de la vida desde el "ser personas" a "tener bienes".
Computadoras, celulares, ropa, etc. Todo tenemos. Nada somos. El ser de las personas es lo que le da sentido a la vida, ser lo que somos es el camino a ser felices. No hay otro secreto. El ser es ser con otros (dice un filósofo), y el principal peligro es que, incluso, las relaciones interpersonales, ¡las personas mismas! se han vuelto objetos que consumimos. Las personas son objetos intercambiables, es lo mismo estar con tal o cual, siempre y cuando la pase bien y sea beneficioso para mi. Esto hace imposible aguantarnos algo que nos molesta de una persona, a medida que se hace difícil, la descartamos y buscamos otra. ¡Consumimos hasta los vínculos!
Seamos nosotros, que significa ser con otros, ser empáticamente con otros.
Seamos.

martes, 2 de septiembre de 2008

Tal cual somos

Un amigo me dijo que el arte nos expresa tal cual somos. Obviamente eso es bienvenido siendo un artista el autor del comentario. Creo que tiene razón, el arte expresa, quizás más cabalmente que cualquiera de los inventos humanos, lo más profundo, lo más hondo.
He dicho que el arte es un invento humano... ¿lo es? No quiero meter a los dioses en esto, pero desconfío de la inventiva genial de la humanidad en pos de una concepción del arte como autocomprensión misma del hombre. Soy un ignorante en la materia, pero no concibo la posibilidad de que algo sea capaz de producir otra cosa que lo supere y que lo realce, que lo recree tan maravillosamente como el arte hace con el ser humano.
El arte como expresión. Si me permiten los artistas, el arte como recreador del artista mismo, de la humanidad en cuanto artista, en cuanto creadora de humanidad.
De todas las artes, la que más admiro es la música, la más sublime y, sobre todo, la más inefable en las lenguas humanas. De ahí que le atribuya el carácter de lenguaje: expresa, recrea, vive las cuestiones humanas más profundas, transvasa y articula experiencias que no tienen equivalentes en vocablos, figuras, signos.
Nada nos conmueve más que la música. Nada, sino la música, tiene la capacidad de estremecernos, enaltecernos, exaltarnos, enriquecernos, aturdirnos...
Con todo esto, creo la música atestigua la divinidad, pero eso será tema en otra ocasión. Por ahora, felices los músicos, los más humanos entre los hombres y las mujeres.