En filosofía, más particularmente en la lógica, tenemos un principio, llamado de no contradicción, que dice que una afirmación no puede ser verdadera o falsa al mismo tiempo. No hay que ser muy filósofo para pensar eso.
Pero permítanme subrayar el hecho de que son las afirmaciones las que pueden contradecirse, lo que no es un dato menor.
Gracias a este principio, los hombres y las mujeres hemos construido edificios conceptuales faraónicos, hemos redactado constituciones y tratados, promulgado conferencias y aumentado nuestro conocimiento del mundo. Todo es verdad. Pero el hombre no es sólo afirmación, mucho menos afirmación conceptual.
Somos eminentemente contradictorios, la inmesa mayoría de nuestra condición humana rebasa el plano de la lógica. No es que sea "ilógico", sino que los principios de esta disciplina formal, rectora de todo conocimiento, no son aplicables a la vida, que es contradictoria, escapa a la especulación y la coherencia.
La multiplicidad de sensaciones, la experiencia de vida, el amor... son algunos de los ingredientes de la vida que permiten la convivencia de los contrarios, la existencia de ambivalencias, la intensidad misma de ser y no ser, al mismo tiempo.
El hombre es un ser llamado a la contradicción, lo que no invalida su racionalidad. Lo que intento remarcar es la posibilidad de ensalzar nuestro vivir, nuestra capacidad de hacer, de reinventarnos, de volver a hacernos, a pensarnos, a sentirnos, a vernos en los demás, a que los otros nos ayuden a reconstruirnos. La creación más propiamente humana, escapa a la racionalidad sui generis, no advierte de principios lógicos.
La comprensión mutua, la empatía, esencial en toda relación humana, tiene la particularidad de que excede los ámbitos de la lógica y se traslada a un conocimiento superior, íntegro del otro.
La mayor empatía es el amor, y cuando de amor se trata, el vínculo con el otro trasciende incluso todo plano de consideración racional y emocional. Miren, entonces, cuán contradictorio puede ser el amor.
miércoles, 29 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
