En una conversación con mis amigos exclamé la frase que titula esta entrada: todos, incluso los que suelen concordar conmigo en materia política y social, se manifestaron inmediatamente en repudio de mi afirmación. El rechazo fue tan inmediato e insistente que no pude esbozar siquiera los argumentos que pretenden sostener (u oportunamente explicar, desarrollar). Para ello escribo esto.
No suelo recurrir a las estadísticas, pero muchos creen que nada mejor que las matemáticas para garantizarnos un grado de certeza mínimamente objetivo.
Ahí van algunos datos, provistos por el Ministerio de Justicia y Seguridad: desde 1991 se advierte una tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes, de 7 a 9 puntos entre 1991 y 2002, con picos en 1997 y 2002. Después, desde 2003, la cifra de 9,20 cayó a 5,26 en 2007. Queda así demostrado que lejos de haber aumentado, la tasa de homicidios dolosos, en 2007 cayó casi a la mitad de las cifras de 1997 y 2002.
Estos datos (que se pueden consultar en http://www.jus.gov.ar/areas-tematicas/estadisticas-en-materia-de-criminalidad.aspx ) refutan definitvamente la creencia general que "la cosa está cada vez peor" o "nos están matando a todos".
Los discursos sobre la inseguridad suelen llevar el mensaje antikirchnerista más o menos explícito: se supone que el Gobierno Nacional no ha hecho nada en la materia y que la infame, abstrusa y fascista oposición tiene la receta mágica de la mano dura y el orden que va a poner a los negros su lugar. Bueno, un análisis serio no sólo muestra que esto es una flagrante mentira sino que las políticas de desarrollo social implementadas hasta el momento son efectivas, incluso, a mediano plazo.
Otros datos, producidos al comparar los índices de delictividad entre los países del continente, muestran que, aún en sociedades cuya estabilidad democrática es sólida, el tema de la inseguridad no está instalado. Argentina tiene uno de los menores índices de América, a la altura de muchos países europeos. Para los que impugnen la fuente de estos datos por ser "oficialista" sigan los enlaces de la página, que llevan a estadísiticas ofrecidas por otros países americanos y las Naciones Unidas.
Sin embargo, "nos están matando a todos" y "no se puede vivir así". Hay que levantar la mirada y prescindir de la casuística de creer que hechos puntuales son regla general.
No estoy diciendo que las muertes que leemos son inventadas por la prensa, estoy afirmando que la inseguridad es un concepto, una sensación en nuestras cabezas y desde allí operamos y vivimos. Si en otros países están peor y la "inseguridad" no existe, no queda más que pensar que la inseguridad es creada. Si los medios están constantemente exponiendo casos delictivos, es inevitable pensar que esos casos inundan la sociedad, simplemente porque inundan la pantalla o las páginas que leemos. El problema es asumir acríticamente que la pantalla y la página es la realidad y no una construcción intencional. En el mejor de los casos, la ilusión de totalidad criminal creada por la recurrencia de ese tipo de escenas es mucho más inverosímil que un dato estadístico.
Hay compatriotas que tienen una necesidad inmensa de buscar algunas objeciones al gobierno de los Kirchner, y lo hacen desde los reclamos previsibles de una derecha llana y con la profundidad de una palangana. Esta derecha, con los medios y las corporaciones a su favor, es poderosa a pesar de lo endeble de sus argumentos. Debemos desenmascararla para mostrar que generar este miedo responde a una estrategia de disputa del poder y no a una "información" o una benevolencia social.
Lo triste es que gente que no pertenece a estos grupos oligárquicos los respalde y les crea ¡y los vote! Su triunfo está basado en hacernos creer que sus aspiraciones e intereses son los de todos.
Este collage macabro que se nos ofrece, alimentado por la tendencia natural a las soluciones fáciles y la identificación histórica de la clase mierda argentina con la burguesía, crea las connotaciones absurdas y falaces que me hacen pensar que cada vez que hablamos de "inseguridad" estamos, al menos, siendo cómplices de una mentira.
Post Scriptum: idiotas diciendo "porque a vos no te pasó" o "ya te va a pasar algo", por favor, absténganse de comentar.
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2 comentarios:
La estadística en estos casos relativo y depende de las fuentes: el Indec también dice en sus estudios que no hay inflación o si la hay, es dentro de un índice muy ínfimo.
Tal vez lo que sucedía antes es que los malhechores tenían "códigos" y no te mataban o no te golpeaban, ni se metían con ancianos, niños, o bebés.
Podríamos decir que hoy en día todo hecho de inseguridad viene junto con la muerte de una persona, lo que lleva a la prensa a movilizarla y a cubrir mas notas de este tipo.
Hace algunos años atrás también habia robos, es obvio, pero al no ser violentos o al no acarrear una muerte, pasaban mas desapercibidos.
No se habla en los medios de tantas muertes, más bien siempre se habla de lo mismo: del caso candela.. y mal que me pese creo que ya a este punto es obvio que es mas bien por una cuestion de raiting (es decir, ni siquiera creo que sea parte de la manipulacion de la informacion por parte de los medios). Me imagino a la gente (y de hecho lo he visto) sentada en su casa mirando la teve, agarrada de la mesa pensando que la van a matar en cualquier momento. no es bueno generar miedo. Yo vivo en capital hace dos años, soy del interior. y la gente de mis pagos cree que me voy a morir en cualquier momento y viven preocupados XD
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