jueves, 18 de septiembre de 2008

Amor y Libertad

Nuestra libertad no es simplemente estar libre de condicionamientos, de obstáculos. Si así fuera, sería algo pasivo y neutro y nada más esclavizante. La libertad es un principio activo, es un facultad para salir de nosotros y cambiar el mundo, aunque sea pequeño el cambio, definitivamente es un mundo nuevo, distinto.
También nuestra libertad se ejerce en la relación con las personas, esta libertad que nos hace comunidad, nos hace seres sociales, forma parte de nuestro ser personas y no puede ser cercenada porque dejaríamos de ser nosotros.
Y acá el amor cumple un papel fundamental. Es el amor en todas sus dimensiones lo que plenifica la libertad, puesto que hace de nuestras relaciones verdaderamente trascendentes y relevantes, fundamentales para nuestra vida.
Y sólo la libertad hace posible el amor. Si, como dije, la libertad es la posibilidad de salir al mundo al encuentro con el otro, sin esa libertad no hay posibilidad de encuentro, no hay relación, no hay vida.
Sin libertad no hay amor. Sin amor nuestra libertad es nada.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

no tengo el valor para poseer ambas cosas...

Anónimo dijo...

El amor debe guiar nuestra libertad, solo en el amor se da esa libertad que me hace ser libre, que me lleva al otro y a los otros...

Anónimo dijo...

Muy bueno tu comentario, agrego la maravillosa definición que da Kierkegaard: "La libertad es la pasión por lo posible"

Anónimo dijo...

"Amor y libertad", conceptos muy amplios no? Muchas veces fueron de la mano o separadamente mal utilizados, tergiversados, aprovechados, encarcelados y hasta mal interpretados.
Esta bien pensarlos, repensarlos, actuarlos, ofrecerlos, unirlos a otros conceptos como "sociedad" o "comunidad".
Y esto se emparenta mucho con tu comentario posterior. El amor y la libertad como herramientas creativas del ser humano.
Me haces reflexionar y repensar a partir de tus comentarios, gracias amigo!!

Anónimo dijo...

Bueno creo que voy a empezar con una crítica, aunque mas que una crítica creo que es una observación de algo que no me quedo claro. Cuando te referís al amor como libertad ¿Hasta que extremo llega esa libertad? o mas bien ¿Qué representa esa libertad para vos? ¿Se sujeta esa libertad a los normas sociales, tales como la monogamia? si es que acaso planteas la relación libertad-amor a un nivel de pareja exclusivamente.
Creo que el texto se complementa de cierta forma los dos textos posteriores titulados "Repensando el amor". Como vos bien decís, el amor no esta sujeto solo a lo interior, dado que lo que se llama amor se complementa de muchas cosas como amistad y atracción, y la atracción trasciende lo interior y se refleja en lo que entra por los sentidos, el lenguaje corporal, los gestos y tantas otras formas de expresión física que no son mas que una mera representación del interior, pero a nivel exterior. Todo influye en el deseo, en el querer compartir un momento placentero con la persona amada, encuentro único, especial, de reafirmar la confianza. Quizás por eso se hable de que es tan importante la primera impresión ¿no?
Pero volviendo al tema que me gustaría repensar: la libertad en relación al amor ¿Que sucedería si uno decide establecer una relación abierta, libre, de esas que se miran de costado muchas veces? ¿Hasta que punto estaría bien y hasta que punto estaría mal amar incondicionalmente pero encontrando diversas formas de amor en otras personas? ¿Por qué esta mal visto sentirse atraído por mas de una persona? ¿Por qué esa idea de que la pareja es una unión casi de pertenencia, tus deseos se limitan a mi, y los míos se limitan a vos? A veces escucho sobre ese tipo de relaciones, que se llevan casi como ocultas, esas relaciones en las que hay una especie de amistad con derecho. Y veo por ambas partes esa necesidad (casi obligación) de concretar un noviazgo (con todas las conductas estructuradas y ligadas a lo que la sociedad estable como bueno o malo que eso significa). Y luego de un tiempo, al ver que la “exclusividad” no dio sus frutos ambos se desilusionan y deciden distanciarse. ¿Acaso no eran más unidos cuando eran libres?
¿Por qué esa necesitad (al parecer imperiosamente humana) de tener un titulo que nos ponga límites, que nos diga hasta donde podemos sentir, y para quien podemos sentir?
Es como construirnos nuestra propia cárcel
¿Por qué no vemos las ventajas de ser concientes de nosotros mismos, de elegir por nuestra propia cuenta? El vencer los celos, el respetar las decisiones y los deseos de la persona que tenemos al lado, el poder comparar, probar cosas nuevas, dejar de desear para cumplir esos deseos y al fin darnos cuenta cada día más que nuestra elección no podría ser mejor. El estar seguro día a día que es con esa persona con la que quiero compartir mi tiempo. Y no es una cuestión de caprichos, es una cuestión de dar lugar a la duda, en una pareja “bien” no hay lugar a la duda, es políticamente incorrecto dudar, por eso se asumió el compromiso, porque para un noviazgo no es humano dudar. Esas dudas se acumulan y colapsan, poniéndole fin al amor eterno ¿Y si dejásemos de prometer amor eterno para prometer algo que si podamos cumplir? ¿Y si pensásemos en una relación de respeto mutuo y no de posesión? Quizás eso si se traduzca en amor verdadero, ser capas de tolerar ver feliz a la persona que amas a costa de tus propios deseos, dejarla construir o al menos imaginar un mundo en el que uno mismo no este incluido, y quizás se de cuenta que ese mundo no existe, pero jamás se podría comprobar si no se le cede el lugar a la duda.


Bueno, tal vez mis textos no sean tan formales como los tuyos, y creo que el tema da para mucho mas, para profundizar aun mas en algunos temas puntuales, pero la idea era un poco interpretar la relación amor-libertad, y darte mi punto de vista con respecto a la libertad en una pareja. Esta muy bueno el blog, hay muchas cosas para pensar y bastante, te confieso que tus textos me mantuvieron entretenida durante unos cuantos viajes con colectivo jeje.

Anónimo dijo...

Voy a dejar mi critica, vos sabes quien soy... Voy a hablar de la libertad siempre hablando desde el aspecto del amor, a mi una vez me dejo mi pareja y me dijo... "Quiero mi libertad" y sin dar un paso mas me fui pensando en que había fallado- Me hizo creer que yo no le daba la libertad, pero entre tantas dudas me pregunte que Será para el su libertad? Será salir a bailar o ir a a algún lugar donde el quería, Porque? Si el nunca me lo pregunto, seguía pensando que eso NO PODIA SER. La moraleja que quizás me dejo esta relación tan corta pero que nunca pudo terminar bien es quee el amor y la libertad no es una palabra que tienen que estar juntos una libertad es la que necesita un preso para poder vivir mejor, la libertad se GANA, El amor tiene libertad, depende de cada persona no? Yo también antes creía que el amor y la libertad son dos cosas diferentes, la libertad se la da uno al hacer cosas, yo soy libre de hacer lo que quiera con quien quiera, soy libre de si quiero nunca dejar de escribir, de levantarme y salir a caminar, TODOS SOMOS LIBRES DE ALGUNA FORMA no tiene nada que ver con el amor.